Contexto.

La energía es la pieza clave para la transición hacia una economía más verde y sostenible. Para ello, la Unión Europea se ha fijado un objetivo ambicioso: alcanzar la neutralidad climática en 2050. Como paso intermedio, se busca reducir las emisiones netas en un 55% para el año 2030. 

Esta transformación no depende sólo de políticas públicas, sino que es un esfuerzo impulsado por la sociedad en su conjunto. El objetivo buscado es lograr una mayor eficiencia y sustituir las fuentes de energía no sostenibles por energías renovables.

 

Descarga el informe de transformación energética sostenible y empleo.

descargar informe

Hogares y empresas, los impulsores clave del cambio verde.

El fin que se intenta lograr es minimizar el impacto en el medio ambiente

En los hogares, las familias contribuyen adoptando una movilidad más sostenible (usando coches eficientes o bicicletas), mejorando el aislamiento de sus viviendas para ahorrar energía, reciclando más y eligiendo productos más sostenibles en sus compras. 

Por su parte, las empresas están invirtiendo en la modernización de su maquinaria, generando su propia energía renovable, aplicando la economía circular y capacitando a sus empleados. Además, otro factor, que está ayudando a las organizaciones en este cambio, es el teletrabajo, dado que contribuye a reducir el consumo de energía en el transporte diario.

 

Sectores estratégicos que favorecen una economía más sostenible.

Algunos sectores son fundamentales para la transición verde, ya sea porque consumen mucha energía o porque ofrecen soluciones prácticas para generarla o usarla de otra manera.

 

Transporte

  • El desafío: consume el 31% de la energía de la UE y casi toda proviene de fuentes no renovables.
  • La solución: impulsar el uso de vehículos eléctricos,  biocombustibles e hidrógeno para alcanzar las metas de 2030. 
  • Impacto en el empleo: afectará al 7,4% del empleo total de la UE  y demandará nuevos conocimientos y competencias.

 

Industria

  • El desafío: es un gran consumidor de energía y la principal proveedora de elementos para la transformación (vehículos, paneles solares). El reto es su descarbonización,  hacerla más competitiva y sostenible para reducir residuos,  costes de producción y las emisiones de CO₂.
  • La solución: enfocarse en industrias de gran consumo de energía, garantizar el acceso a energía asequible, usar tecnologías limpias y fomentar  la economía circular.
  • Impacto en el empleo: representa aproximadamente un 15% del empleo total en la UE pero varía mucho entre países. La transformación implica cambios en las competencias necesarias de los trabajadores y en el fomento de la formación continúa.

 

Climatización de edificios

  • El desafío: consume el 17% de la energía y tres de cada cuatro edificios son ineficientes. La meta que se quiere alcanzar para 2050 es la descarbonización del parque inmobiliario  y que, a partir de 2030, los edificios nuevos sean de cero emisiones.
  • La solución: reducir la dependencia de los edificios de los combustibles fósiles y electrificar su consumo de energía, incluyendo los sistemas híbridos de calefacción.
  • Impacto en el empleo: el sector de la construcción será el motor tanto de nuevos empleos como de nuevas competencias para lograr la transformación del sector.

 

Energías renovables

  • El desafío: ya representan un cuarto del consumo total de energía en la UE y casi la mitad de la electricidad. La solar, la eólica y la hidroeléctrica lideran el crecimiento, con un amplio margen de mejora en muchos países. El reto es alcanzar la neutralidad climática en 2050 y que, al menos, el 42,5% de la energía final provenga de fuentes renovables. 
  • Impacto en el empleo: el empleo en la generación de energías renovables supera los 1,2 millones en la UE y tiene un alto potencial para la creación de nuevos puestos de trabajo y el fomento de las industrias locales.

 

Almacenamiento y distribución de energía

  • El desafío: garantizar un suministro estable con energías renovables para lo que se necesitan redes de transporte y distribución de electricidad modernas y flexibles para la transición a un sistema descarbonizado y plenamente renovable.
  • La solución: se necesitan redes de transporte y distribución modernas. Las redes inteligentes (Smart Grids), la integración optimizada de renovables y el hidrógeno verde son clave para almacenar energía y descarbonizar sectores difíciles (como el transporte marítimo y aéreo).

 

Efectos de la transición verde en el empleo.

La transición verde es un gran motor para la creación de empleo. Aunque algunos puestos de trabajo desaparecerán, el balance final se espera que sea positivo con la creación de nuevos empleos directos (en energías renovables, hidrógeno) e indirectos (gracias al ahorro económico que supone la reducción de las importaciones de combustibles fósiles).

  • Los sectores clave que impulsan este cambio representan más de una cuarta parte del empleo total en la UE.
  • Se necesitan nuevas habilidades y competencias, sobre todo en el ámbito verde y digital para manejar, por ejemplo, la robótica necesaria o las redes inteligentes.
  • Esta necesidad de talento llega en un momento de escasez de trabajadores como consecuencia del cambio demográfico, de ahí que sea urgente la adaptación de formación profesional y universitaria a las nuevas demandas.

En resumen.

La transformación verde es un proceso imparable, profundo y gradual que se extenderá hasta 2050. Está impulsada por toda la sociedad y tiene un impacto estratégico en el empleo, que se ve beneficiado por la creación de puestos de trabajo y el ahorro derivado de una menor dependencia energética. 

Para que esta transición sea un éxito, es vital que los trabajadores adquieran las nuevas competencias necesarias, especialmente en los sectores más afectados y en el contexto de la digitalización y la escasez de talento.

 


Descarga el informe de transformación energética sostenible y empleo.

descargar informe